En: Análisis Internacional|General Escrito por: Ali Gonzalez a las: 00:02
30 Aug11
Han pasado ya poco más de 6 meses desde que en Libia se dio comienzo al conflicto entre cuerpos oficialistas y grupos rebeldes. Estos últimos con el objetivo de derrocar al régimen de Muamar Gadafi y presuntamente instaurar un nuevo gobierno –afirman- que sea democrático y con libertades para sus ciudadanos.
Sin embargo, a pesar del tiempo que ha pasado y la gran cobertura mediática que ha tenido este conflicto, aun son muchos, por no decir la mayoría de las personas de este lado del mundo, quienes a estas alturas todavía se preguntan: ¿Quiénes son estos rebeldes que luchan contra las fuerzas del régimen de Gadafi? ¿Qué han hecho en etapas previas de sus vidas? ¿Podrán realmente traer un cambio positivo al país del norte de África?
Al revisar los medios de comunicación tanto audiovisuales como impresos, inmediatamente uno puede darse cuenta que la información sobre los rebeldes es escasa y en muchas ocasiones incluso contradictoria.
Futuro incierto
Un ex especialista en radares de la marina de guerra de Estados Unidos, que estuvo familiarizado con las zonas de exclusión aérea en Irak y en Bosnia, llamado Ward Carroll, a pesar de no estar claro sobre quiénes son los representantes de la oposición –rebeldes- en Libia, manifiesta que “no son Gadafi y creo que es suficiente con saber eso ahora”, informaba la Voz de América. Pero, ¿De verdad es racional pensar así? ¿Cuántas veces hemos oído decir a la gente “no podemos estar peor de lo que estamos ahora”, para luego darse cuenta de que si podían estar peor… mucho peor.
Nadie discute el mal que ha causado Gadafi al pueblo libio durante sus 42 años como líder totalitario del país africano. Pero me resulta sorprendente e incluso preocupante, cuando escucho declaraciones de reconocidos “especialistas” en el área internacional irresponsablemente afirmando que los rebeldes son jóvenes demócratas que solo buscan la paz y la tranquilidad de su pueblo. Muy probablemente existan muchos jóvenes preparados, con valores y principios democráticos entre las filas de las personas que hacen oposición y se encuentran asumiendo el control del país durante los últimos días, quienes tienen como objetivo la búsqueda de la paz y la democracia para su país. Pero no podemos olvidarnos de que los rebeldes libios no son un grupo homogéneo de personas, con mismas ideas, mismas costumbres o mismos métodos.
Heterogeneidad e inestabilidad grupal
De acuerdo a Marc Ginsberg, ex embajador de Estados Unidos en Marruecos, la oposición libia está compuesta por diferentes personalidades y grupos:”Estoy seguro que –está compuesta- por periodistas, militares opositores que rompieron con el régimen, ex diplomáticos, y también islamistas”, dijo. Asimismo, el ex diplomático precisó que “aunque hay gente muy buena que son parte de la coalición opositora, realmente no podemos decir que conocemos con certeza su capacidad para gobernar Libia”.
Por otro lado, Mike Dunn, general retirado de la fuerza aérea norteamericana, quien en el pasado comandó patrullas en zonas de exclusión aérea, afirma que se trata de “un grupo pobremente definido de tribus mutuamente hostiles y facciones que hasta ahora han fracasado en fusionarse en una sola fuerza militar”. Dunn dijo que uno quisiera pensar que se trata de “un grupo de demócratas que sencillamente están luchando por su libertad, cuando en realidad no sabemos mucho sobre ellos”.
Este grupo de diversas tribus, ideas y fines, se presenta ante el mundo bajo el nombre de Consejo Nacional de Transición (CNT). Tienen un gobierno interino encabezado actualmente por Mustafa Abdel Jalil, antiguo ministro de justicia de Gadafi, graduado en leyes de la Universidad de Libia en 1975. Fue uno de los primeros miembros del gabinete en renunciar, inyectándole fuerza a la rebelión en sus inicios.
Entre las demás personas que han pasado por el CNT, destacan: Mahmoud Jabril, Ali al-Essawi y Omar El-Hariri. Los dos primeros contribuyendo en los asuntos exteriores del Consejo, mientras que el ultimo fungiendo como jefe del departamento de asuntos militares luego de las revueltas a principios de 2011.
Uno de los que más se ha oído hablar es Jabril, quien estudió Ciencias Económicas y Políticas en la Universidad del Cairo. Posteriormente obtuvo una maestría en Ciencias Políticas y sacó un doctorado en la Universidad de Pittsburgh en planificación estratégica. Ha sido profesor en Estados Unidos, ha publicado varios libros sobre planificación estratégica y afirman es partidario del liberalismo económico. Desde hace aproximadamente 4 años se desempeñaba como jefe de la Junta de Desarrollo Económico, bajo el régimen de Gadafi, promoviendo la privatización y la liberalización de la economía libia, subsecuentemente buscando un acercamiento a Occidente.
Omar El-Hariri, estuvo encargado por algunos meses después de las revueltas de los asuntos militares de la CNT. Tiene una relación con Gadafi que data de décadas atrás. Estuvo involucrado en el golpe de Estado de 1969 liderado por Gadafi en contra de la monarquía libia, el cual llevó al líder totalitario al poder desde aquel momento hasta nuestros días. Luego lideró un golpe para derrocar al mismo Gadafi, el cual fue frustrado por cuerpos oficiales y lo llevó a vivir por muchos años en prisión. Posteriormente se le fue concedida la condición de casa por cárcel, hasta las revueltas de este año, cuando se convirtió en el líder militar del Consejo.
El-Hariri fue remplazado por Jalal Muhammad Mansur al-Digheily, en mayo, pero fue despedido el 8 de Agosto, junto con otros 14 de los 16 ministros que conforman la Junta Directiva del CNT, demostrando la inestabilidad y carencia de unidad que existe en el Consejo.
En consecuencia, en lo que todos los expertos coinciden es en que sin la ayuda de la aviación y los misiles de la coalición internacional, las pobremente equipadas y entrenadas fuerzas rebeldes ya habrían sido derrotadas o estarían próximas a serlo. Sin embargo, esta ayuda ha llevado a que al sol de hoy, los rebeldes hayan ido asumiendo el control de Libia y que incluso asumieran parcialmente el control de la capital, Trípoli.
¿Llegará pronto la paz a Libia?
Entonces, conociendo las características de estos rebeldes, su heterogeneidad y sus diferencias entre sí, resulta descabellado afirmar que de ahora en adelante todo saldrá bien y que con estos al control todo se solucionará. Cuando el sentido común nos dice que tras haber pasado 42 años de represión y control centralizado, sin hablar de los cientos de años de ocupaciones y violencia de las cuales han sido victima los libios, el camino hacia la paz, la democracia y la estabilidad es largo, aunque no inalcanzable.
Al ver las imágenes de las tomas de Trípoli, donde los rebeldes han tomado control de áreas estratégicas del régimen de Muamar Gadafi, incluyendo almacenes armamentísticos de donde se ven saliendo personas cargando torpemente entre sus brazos armas largas y lanza misiles -bailando y disparando ráfagas de disparos al aire, evidenciando su poco profesionalismo e inexperiencia-, así como arsenales pesados de guerra, y; tomando en consideración la evidente inexperiencia de estos grupos -que puede ser aprovechada por traficantes de armas, como hizo en repetidas oportunidades, por ejemplo, Viktor Bout el Mercader de la Muerte, haciendo uso de artimañas corruptas o aprovechándose de la crisis y necesidades de muchas de las personas involucradas en estos conflictos para obtener numerosos arsenales-, resulta difícil creer que estas mismas personas son las que darán estabilidad y paz inmediata a su país. Esto sin mencionar la posibilidad de que dentro de la heterogeneidad existente en la oposición libia, puedan existir extremistas islámicos con afinidad o vinculo directo con organizaciones terroristas como Al Qaeda, quienes puedan utilizar dichos armamentos para trabajar en sus agendas particulares de violencia y terror.
En la misma línea, Barack Obama, quien ya tiene suficientes problemas tratando de cumplir con las prometidas metas de salida de sus tropas de territorio iraquí y afgano, así como su crisis interna con el presupuesto norteamericano, sin hablar de la campaña presidencial que se avecina, ambiguamente describió a los mismos rebeldes como: “Gente que está buscando un mejor modo de vida”.
Pareciera que a muchos mal llamados “especialistas” y políticos en la actualidad les resultara más fácil decir a la gente lo que quieren oír, antes de hablarle a las personas con la verdad por delante. Pero como afirmaba Sir Francis Bacon, “la verdad es hija del tiempo”, y el tiempo se encargará de demostrar que el apresuramiento en el análisis es enemigo de la precisión y la sabiduría.
Alí A. González Ventura, Int.
En: El valor de la palabra|General Escrito por: Ali Gonzalez a las: 15:36
6 Jul11
En: El valor de la palabra|General Escrito por: Ali Gonzalez a las: 11:57
22 Jun11
“Dichoso el hombre que en la búsqueda del bien consigue tener éxito; desdichado aquel que en la búsqueda del éxito simula hacer el bien”
Alí A. González Ventura